Medellín estrenó su primer lavadero comunitario


En una ciudad donde miles de mujeres sostienen sus hogares en silencio, entre montañas de ropa, ollas y rutinas interminables, Medellín comenzó a cambiar una historia que por años se dio por normal.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, puso en marcha el primer Centro de Lavado Comunitario, una apuesta del Sistema de Cuidado que busca aliviar la carga del trabajo doméstico no remunerado que, históricamente, ha recaído sobre las mujeres.
Ubicado en la UVA de la Alegría, en el barrio Campo Valdés II (comuna 3-Manrique), el espacio beneficiará inicialmente a 60 hogares. Allí, cada familia podrá acceder a dos ciclos semanales de lavado, secado y doblado de ropa, lo que se traduce en cuatro horas menos de labores domésticas por semana.
Pero más allá de las cifras, el impacto es profundo: son 240 horas semanales que dejan de invertirse en el cuidado del hogar y que ahora podrán destinarse al descanso, al autocuidado o a nuevas oportunidades.
“Lo que queremos es que les quede tiempo, que puedan disfrutar, que vivan mejor”, expresó el mandatario, al destacar que este espacio no solo resuelve una necesidad cotidiana, sino que abre la puerta a nuevas posibilidades de vida para las mujeres.
El centro no solo ofrece un servicio gratuito con cuatro torres de lavado y secado. También se convierte en un punto de encuentro comunitario donde las cuidadoras podrán acceder a servicios de salud mental, asesoría jurídica y formación. Un lugar pensado para fortalecer su autonomía y bienestar.




