El proyecto SIATA del Área Metropolitana registra 93 incendios forestales durante el segundo semestre del año


El fenómeno de El Niño y la temporada de menos lluvias mantienen encendidas las alertas en el Valle de Aburrá por el aumento del riesgo de incendios de cobertura vegetal. La menor presencia de lluvias, sumada a una mayor temperatura, insolación y velocidad del viento, reduce la humedad del suelo y la vegetación, creando condiciones que pueden facilitar que el fuego aparezca y se propague con mayor rapidez.
La situación ya se refleja en las cifras del Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá, SIATA. Entre junio y lo corrido de agosto se han registrado 93 incendios de cobertura vegetal: nueve durante junio, 42 en julio y otros 42 en agosto. Ante este panorama, el sistema mantiene un monitoreo permanente del territorio para identificar de manera temprana columnas de humo y entregar su ubicación a los organismos encargados de atender las emergencias.
La vigilancia funciona las 24 horas del día, los siete días de la semana, mediante observadores y cámaras visibles y térmicas instaladas para hacer seguimiento a las laderas del Valle de Aburrá. Además, cuando los organismos de gestión del riesgo lo requieren, SIATA despliega drones con cámaras especializadas para localizar focos de calor y observar desde el aire cómo avanza el incendio.
La información meteorológica también se convierte en una herramienta clave: datos en tiempo real sobre temperatura, viento y humedad permiten anticipar las condiciones que pueden favorecer el comportamiento de las llamas. Por eso, durante esta temporada seca, las autoridades insisten en la prevención y en evitar cualquier acción que pueda desencadenar incendios, mientras SIATA fortalece su capacidad de monitoreo para contribuir a una respuesta más rápida y oportuna en el territorio.




